Habilidades blandas o soft skills: ¿Qué son y cómo impactan en la sostenibilidad?

habilidades blandas y sostenibilidad

Probablemente en más de una oportunidad has escuchado hablar de las habilidades blandas. Es un término que, en los últimos tiempos, ha ganado una mayor popularidad en el entorno empresarial y que seguirá tomando protagonismo en 2024.

También conocidas como soft skills, son el conjunto de habilidades interpersonales que posee un colaborador y que destacan por ser competencias no técnicas inclinadas hacia el ámbito social, claves para formar equipos sólidos y crear una fuerza laboral saludable en empresas ágiles.

Hubspot las define como las competencias o aptitudes que posee una persona para reaccionar a su medio y que no dependen de conocimientos técnicos previos. Estas habilidades son rasgos de la personalidad de un individuo que facilitan la interacción social, así como la ejecución de tareas específicas”.

Ahora bien, en el contexto de la sostenibilidad  las habilidades blandas o soft skills desempeñan un rol estratégico. En primer lugar, porque son características claves para impulsar potenciales liderazgos dentro de las organizaciones y, en segundo, porque son esenciales para abordar los desafíos ambientales y sociales.

No en vano Deloitte destaca el impacto de estas competencias en el éxito de las empresas de todas las industrias, incluyendo el sector de la sostenibilidad; pues son cruciales para consolidar el paradigma de las organizaciones basadas en habilidades, en donde las actitudes del colaborador son tan importantes como sus competencias técnicas.

En esta línea, las cualidades a las que se hace referencia son: adaptabilidad, trabajo en equipo, pensamiento crítico, pensamiento creativo, resolución de conflictos, ética laboral, liderazgo, gestión del tiempo, pensamiento estratégico, comunicación, iniciativa, atención a los detalles, empatía, resiliencia, entre otros.

Los liderazgos de sostenibilidad requieren habilidades blandas

En la dinámica actual de las organizaciones, los liderazgos con habilidades blandas emergen como una herramienta para hacer frente a los problemas sociales y del medioambiente.

De hecho, la misma naturaleza del papel que desempeñan las empresas sostenibles generalmente coloca a los profesionales en roles que requieren que los colaboradores trabajen en toda la compañía.

No solo para motivar, empoderar, educar e inspirar al personal, sino también para garantizar que todos los involucrados estén alineados con la agenda de sostenibilidad y se apropien de ella.

En este sentido, lograr consensos, impulsar un cambio cultural e influir positivamente en el entorno, genera un impacto significativo en la construcción de un mundo más justo y sostenible, impulsado por profesionales de la sostenibilidad que logran sus objetivos a corto, mediano y largo plazo.

Además, un estudio liderado por  la Universidad de Harvard, la Fundación Carnegie y el Centro de Investigación de Stanford encontró que el 85% del éxito laboral proviene de soft skills bien desarrolladas, y solo el 15% del éxito laboral proviene de conocimientos técnicos.

Concretamente, las habilidades blandas permiten diferenciar a un líder de la adopción de nuevas tecnologías como por ejemplo la Inteligencia Artificial. Si bien son herramientas de  gran aporte para automatizar tareas repetitivas y optimizar procesos operativos, la demanda de cualidades como la creatividad, la colaboración, el trabajo en equipo y la resolución de problemas, que solo se encuentran en personas, aumentarán en un 53% según el informe de 2023 del Foro Económico Mundial.

Cinco habilidades blandas o soft skills utilizadas en la sostenibilidad

1. Comunicación efectiva

La comunicación efectiva se refiere a la capacidad que tienen los líderes de transmitir, de forma clara y convincente, la estrategia o el plan de la organización para abordar los diferentes desafíos sociales y medioambientales, presentando argumentos a favor de la sostenibilidad que impulsen un cambio duradero.

Por ejemplo, suponiendo que la empresa busca alinear sus operaciones a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, el líder debe ser capaz de comunicar a los colaboradores la forma en cómo van a integrar estos objetivos en las operaciones diarias del negocio. 

2. Liderazgo consciente

El liderazgo es una habilidad blanda esencial en el contexto de los negocios ágiles que buscan la sostenibilidad. En parte, porque es una cualidad que puede generar un ambiente positivo dentro de la organización e impactar positivamente en los colaboradores.

Cuando hay líderes conscientes, las personas comprenden la importancia de actuar de manera ética y responsable, comprometiéndose con el beneficio económico y el propósito social y ambiental tan importante en estos días. 

3. Colaboración y trabajo en equipo

Los complejos desafíos de la sostenibilidad implican trabajar en equipo. Por tal motivo, la colaboración entre todos los involucrados es necesaria para gestionar correctamente los problemas y superar las barreras interdisciplinarias.

De este modo, una fuerza laboral sólida que gestiona los proyectos de manera oportuna, es más efectiva al momento de implementar iniciativas sostenibles que generen un impacto positivo, ya sea en problemas como la reducción de residuos, la eficiencia energética, entre otros.

4. Gestión del tiempo

Otra de las habilidades blandas que son bien valoradas en la industria de la sostenibilidad es la gestión efectiva del tiempo, que no es más que la capacidad que tiene un líder y su equipo de trabajo de abordar múltiples desafíos y generar resultados positivos.

Esto se logra implementando dinámicas que permiten tener un control meticuloso sobre las actividades y el tiempo que se dedica a ellas. Por ejemplo, a través de una lista de pendientes que facilite el seguimiento efectivo de las labores completadas, se puede llevar un orden sobre las prioridades, optimizando el tiempo que requiere cada una para ser llevada a cabo.

5. Adaptabilidad

En el contexto de la sostenibilidad, los líderes de organizaciones ágiles muestran una capacidad excepcional para adaptarse y reaccionar a los cambios. Particularmente, la evolución constante del sector y las apremiantes demandas de las comunidades y el planeta, requieren de líderes que se adelanten a los posibles problemas con soluciones innovadoras, éticas y responsables.

En definitiva, ahora más que nunca, las competencias interpersonales son valoradas en la dinámica empresarial. Contar con colaboradores capaces de adaptarse y reaccionar ante posibles cambios, no solo crea ventaja competitiva, también promueve la innovación e impulsa la consecución de los objetivos y metas establecidos para los equipos de trabajo.

Al desarrollar habilidades blandas sólidas, las personas en la organización pueden desarrollar proyectos con mayor eficiencia, fortaleciendo sus capacidades y obteniendo mejores resultados, lo que se traduce en el éxito del negocio. Además, estas destrezas impactan positivamente en la cultura organizacional y fomentan un ambiente de trabajo colaborativo y empático.

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